Grupo Caja Rural uno de los principales grupos bancarios que operan en España, cuenta con una gran solidez financiera y patrimonial, cerca de 41.639 millones de euros, y con una cifra de recursos ajenos captados por las 74 entidades que superan los 34.486 millones de euros, y con una amplia rede de oficinas repartida por todo el territorio nacional (4.066 sucursales).
La creación del Grupo por parte de las Cajas Rurales, les permite ofrecer a susu socios y clientes una gama y un nivel de calidad de productos y servicios de caracter universal, especializado y personalizado gracias a los amplios conocimientos que de sus mercados posee cada Caja Rural tanto a niveles regionales como provinciales y locales.
Las Cajas Rurales del Grupo tienen, por tanto, un campo de actuación definido para desempeñar su papel de forma diferenciada pero no aislada, porque la cooperación dentro del Grupo permite acceder a ámbitos más amplios. Así pues, el grupo Caja Rural puede prestar los mismos servicios que los bancos y que las cajas de ahorros, manteniendo intacta la vinculacion con su ámbito territorial.
El Grupo Caja Rural cuenta con el apoyo para el desarrollo de su actividad, de determinadas entidades participadas, la Asociación Española de Cajas Rurales, el Banco Cooperativo Español, la sociedad Rural Servicios Inforrmáticos y la compañía de seguros RGA.
El marco institucional que representa el Grupo Caja Rural, asi como la estructura empresarial que ha surgido entorno a ella, confirma la consolidación del proceso de concentración más reciente y de mayor envergadura realizado en la banca cooperativa española. El sistema de integración resultante es un modelo de banca federada que permite salvaguardar la autonomía de las Cajas Rurales que lo forman sin tener que renunciar al requisito indispensable de operatividad bancaria y eficiencia empresarial, al tiempo que supera las limitaciones de cada entidad por su respectiva dimension individual y el ámbito geográfico de su actividad.
El sistema de banca por el que ha optado el Grupo Caja Rural se caracteriza por su descentralización operativa y por la aplicación del principio de subsidiariedad, desarrollado sobre la base del criterio de independencia jurídica y de decisión de cada miembro.
SOCIEDADES PARTICIPADAS
Banco operativo Español, S.A.
Es un Grupo financiero que se constituyó el 31 de julio de 1990, con el objetivo fundamental de servir de central bancaria a sus Cajas Rurales accionistas.
El accionario lo componen 74 Cajas Rurales españolas y una entidad de crédito alemana. El Grupo Banco cooperativo español esta compuesto por varias sociedades, Rural Inmobiliario, S.L (sociedad de tendencia de inmuebles), Gescooperativo, S.G.I.I.C., S.A (Gestora de fondos de inversión), Rural Informática, S.A, Espiga Capital Gestión, S.G.S.C.R (Gestora de Sociedades de Capital Riesgo), BCE Formación, S.A.
Rural servicios informáticos
Fue fundada en 1986 por un reducido grupo de Cajas Rurales pioneras en la adopción de de la hoy tan empleada fórmula de externalización de servicios, optando por la puesta en común de explotación de datos encaminado a centralizar su soporte creativo con el consiguiente ahorro de costes que las economías de escala proporcionan.
Seguros RGA
Es la compañía aseguradora de las cajas Rurales, integrada en el ámbito de las entidades de Banca-Seguros. Esta formada por 4 copañías que permiten ofrecer a los clientes de la cajas los servicios aseguradores y de pensiones que demanden. dichas entidades son: Seguros Generales Rural, S.A, Rural Vida, S.A, Rural Pensiones, S.A yRGA Broker Correduría de Seguros, S.A.
UN GRUPO FUERTE EN EUROPA:
El Grupo Caja Rural está integrado en varios
foros y asociaciones europeas. Uno de ellos es el Unico Banking Group,
constituido por bancos de nueve países europeos que tienen algo
muy importante en común: el modelo de banca cooperativa y el
objetivo de cooperación y de generar valor para sus miembros. Se
trata de un grupo integrado por entidades de primera fila en Europa
como el alemán DG Bank, referencia del Grupo español; el
finlandés Okobank; el holandés Rabobank o, más
conocido por su cercanía en España, el gigante
francés Credit Agricole Mutuel. Una asociación que busca
colaboración en áreas como banca mayorista, minorista o
mercado de capitales y que, con su pertenencia, otorga al grupo una
proyección y una ventaja internacional de la que carecen muchos
bancos y cajas españolas. Una ventaja competitiva en la que el
Grupo Caja Rural está trabajando para aprovecharla.
El Grupo Caja Rural ha cumplido ya sus primeros trece
años de vida, y el balance es altamente
positivo. El Grupo, que nació como respuesta del crédito
cooperativo rural a los objetivos que sus miembros se habían
planteado, se ha consolidado como grupo, ha demostrado su capacidad
para adaptarse a los nuevos tiempos y ha alcanzado cifras,
volúmenes de negocio y cuotas de mercado que lo sitúan
como quinto grupo financiero español.
Desde el principio se tuvieron claros los objetivos y la
filosofía que iban a inspirar al Grupo. Y se dieron los pasos
oportunos para no equivocarse y demostrar a la sociedad española
que es posible una forma de actividad bancaria distinta a los bancos y
cajas, el cooperativismo financiero.
Las cooperativas de crédito han sabido adaptarse
a los nuevos tiempos y, lejos de perder peso en el mercado financiero
tal y como les ha ocurrido en la economía global a la
agricultura. Su área originaria, el sector ha mantenido e
incluso mejorado su cuota de mercado en el mapa financiero
español. Las cooperativas de crédito, que en los
años sesenta apenas suponía el 0.32% de los recursos
ajenos del sistema bancario español, a principios de los noventa
concentraba ya el 4%. Ahora, su peso ronda el 8%.
El Grupo Caja Rural ha sido el principal impulsor de ese
salto cualitativo y ahora, gracias a su crecimiento interno y a pesar
de las fusiones de los bancos y cajas competidoras, se ha apuntalado a
uno de los primeros puestos del ranking financiero español. En
créditos al sector privado tiene una cuota del orden del 4%, en
depósitos del sector privado se aproxima al 6%, en activos
controla más del 3.5% y en oficinas, se acerca ya al 9%.
Una de las principales fortalezas del Grupo es su capilaridad:
tiene 4.431 oficinas repartidas por toda la geografía
española lo que le concede una cuota de alrededor del 9% sobre
el conjunto
de bancos, cajas y cooperativas de crédito.
Pero la realidad es aún mucho más
favorable para el sector. En créditos, el Grupo Caja Rural tiene
una cuota superior al 5% en más de la mitad de las provincias
españolas. En seis tiene más del 10%; en cuatro
más del 15% y en dos, más del 30%. Esta favorable
situación es fruto de dos factores:
· Las cajas asociadas han preservado en todo
momento su identidad territorial.
· La cohesión del grupo, que se refleja en
el fortalecimiento de las estructuras centrales comunes al servicio de
las cajas, y en defensa del espíritu cooperativo.
Y si el mapa provincial es favorable al Grupo Caja Rural
en el negocio de créditos, desde el punto de vista de los
depósitos el dominio es todavía mayor. En dos provincias,
Almería y Castellón, vuelve a tener una cuota superior al
30%. En otras cinco tiene entre el 20% y el 30% y en ocho suma entre el
10% y el 20% del mercado.
Y, como aún reconocen expertos y profesionales
del sector financiero, una tupida red de oficinas es todavía una
ventaja cualitativa importante. Porque aunque en el futuro habrá
más clientes de banca electrónica, telefónica o de
Internet, hoy por hoy, la mayoría del negocio sigue
haciéndose en las oficinas tradicionales. Los nuevos canales
serán un complemento de las mismas y una garantía de
fidelización.
El Grupo Caja Rural ha hecho notables esfuerzos para
aumentar su productividad y rentabilidad. Los avances están
ahí, aunque el Grupo es consciente de que el éxito futuro
exige no detenerse. El Grupo Caja Rural está decidido a seguir
avanzando en la línea de sinergias y ahorros para mejorar el
ritmo de contención de los gastos generales y, si cabe, plantear
alianzas específicas u otro tipo de iniciativas que permitan
profundizar en esta línea de actuación. Porque el futuro
se presenta cada día más complicado para el negocio
bancario en general y es necesario seguir avanzando en este compromiso
conjunto, para crear cajas más fuertes y contar con más
estructuras y desarrollos comunes.
Además de esta mejora de la productividad, el
Grupo ha realizado notables esfuerzos por mantener una elevada
solvencia y conseguir anotarse beneficios crecientes pese al
difícil y, cada día más competitivo, entorno
financiero.
Esta consolidación ha configurado un grupo
más fuerte y sólido y, cada vez, con más voz y
voto en el sistema financiero. El Grupo Caja Rural participa
activamente, y en nombre de sus asociadas, en los distintos foros del
sistema financiero español. Es decir, es la voz de las Cajas
Rurales asociadas ante los organismos públicos y privados y
hasta ellos ha hecho llegar su opinión y sus consideraciones.